

El pasado mes de diciembre se realizo la exposición Incorpore 08, correspondiente a la tercera edición de Confluencies: Modelat i fotografia, en la sala de exposiciones de La Farinera.



Las relaciones, aun de distintas naturalezas, son raramente complejas y responden a una claridad de lectura, pero mostrando una evidente preocupación. Puede tratarse de una equivalencia, puramente formal o de contenido, por la representación simultánea de sujetos cuyo acercamiento es analógico. (Michèle Chomette)

Al principio, modelar sin luz me parecía una propuesta bastante interesante, arriesgada y a la vez oscura. Desde el presente sin futuro.

Asumo la piel no solo como una parte del cuerpo, sino como su envoltura. Es un revestimiento que funciona como una coraza o una armadura, pues al cubrir el cuerpo por todas partes, lo protege. Al mismo tiempo, en la piel se refleja la historia de las personas y, en cierta medida, en ella se constituye la identidad de una persona frente a las otras. En este sentido, es en nuestra propia piel donde comprendemos el conflicto afuera-adentro.

“Cada individuo posee un cuerpo irremplazable, mediador necesario en todas nuestras relaciones con el mundo, objeto y fuente de placer, o de dolor, e interlocutor activo y exigente de nuestra existencia...Nuestro cuerpo es un ámbito conflictivo difícil de delimitar, un lugar de convergencia o disputa de complejas pulsiones morales, biológicas y políticas"Dibujar en una cámara oscura, ha sido una experiencia muy extraña.
La imagen inversa reflejada sobre el papel y la oscuridad de la cámara me cambiaron totalmente los esquemas que podía tener sobre la realización de un dibujo, la percepción de las luces, formas y volúmenes cambia totalmente. En realidad no sabes qué estas dibujando.
Cuando éste sale a la luz es una sorpresa. Te das cuenta que, más que una copia de la imagen (que podría ser el objetivo inicial) es la expresividad de ésta misma, su carácter, su alma.



En la inmortalidad del alma, de los diálogos de Platón, Sócrates razona sobre la muerte a partir de una serie de comparaciones entre los ciclos de la naturaleza, el cuerpo y el alma.
Se podría decir que esta relatando un proceso alquímico en el cual separa la materia (el ser humano) en sus dos partes, cuerpo y alma.
La manera hermética de explicar el alma, a través de la alquimia, es muy similar a la manera platónica, y en cierto modo ambas coinciden con muchas religiones, por no decir casi todas, en la separación del cuerpo (mortal y matérico) y el alma (inmortal y etérea). El hecho de que, al menos a priori, nos parezcan tan diferentes entre si las diferentes religiones o corrientes de pensamiento es porque tendemos a literalizarlas.
Esta reflexión llevada al campo de las artes es de suma importancia. Tenemos tendencia a literalizar las cosas porque así son más fáciles de entender para nuestra cultura (occidental del siglo XXI).
La literalidad en arte aparece cuando intentamos clasificarlo y darle el grado de bueno o malo. A menudo caemos en consideraciones puramente técnicas, como el grado de virtuosismo del autor, o el grado de abstracción de la obra. El problema no esta en la abstracción o la figuración, este es un tema secundario. Toda obra por muy figurativa que sea, no se puede leer literalmente sino metafóricamente, con lo que siempre resulta abstracta y por lo tanto abierta a interpretaciones (el lenguaje visual o plástico es un lenguaje de código abierto).
Si la obra es capaz de generar interpretaciones entonces es una obra que funciona, cumple su función de iniciar un dialogo con el espectador y de este consigo mismo. El arte es la manera de conectar a los individuos entre si y con la naturaleza, con el TODO. Esto tampoco se puede entender literalmente…




A menudo se ha hablado, tanto en las clases como fuera de ellas, del modelado como una forma de reflexión o de meditación, yo mismo, y creo que en esto coincido con varias personas del grupo, entiendo que el hecho de modelar es una parte de un proceso interno del crecimiento espiritual. El modelado se enmarca dentro de una filosofía de vida por decirlo así, de una manera de ver las cosas, o mejor dicho de entender la vida y buscar respuestas (o tal vez preguntas).
En uno de mis blogs anteriores escribía sobre el escultor, o el artista, como la persona capaz de captar las vibraciones o energías del mundo que nos rodean y concentrarlas en un gesto concreto, la obra. Esta definición establece que existe una comunicación del artista con la naturaleza a un nivel no común, como diría Chris Drury el artista es una especie de chaman capaz de transformarse mediante un proceso de meditación y encontrarse con la naturaleza más allá del plano físico.
En el libro de Patrick Harper, el fuego secreto de los filósofos, encontré una definición con muchas cosas en común: “De esta manera, el alquimista se relaciona a la vez con el inconsciente y con la sustancia que esperaba transformar mediante el poder de la imaginación, que es, por lo tanto, una quintaesencia, un extracto concentrado de las fuerzas vitales, tanto físicas como psíquicas, (el artista) trabaja con y a través de su propia quintaesencia, y él mismo es la condición indispensable de su propio experimento”
Las diferencias entre chamanes, alquimistas, filósofos y artistas son muchas, pero todos tienen algo en común, la certeza de una realidad que se escapa a nuestros sentidos, y el deseo de buscarla. Los científicos la buscan en los neutrinos, y tal vez tengan razón quien sabe, pero mucha gente antes y con menos tecnología a sentido esa “materia sin masa” esa energía que nos traspasa el cuerpo con mensajes del otro mundo y de la creación, eso que es indescriptible, imperceptible pero que mantiene una conexión con todo el universo, hay personas que lo llaman alma, Dios, yo no me atrevo a darle un nombre concreto, todos los que he pensado tienen connotaciones culturales o históricas tan fuertes que no me convencen, traen demasiados prejuicios, pero esto es otro tema…



Picasso decía que el arte era la mentira que nos acerca a la verdad. Yo creo que más que una verdad o una mentira el arte es una certeza que nos abre la mente a otra realidad o a una realidad más amplia.
Nuestro mundo, nuestra realidad, esta formado por energía, la combinación de energías crea materia y otra energía, la luz, nos descubre esta materia.
La energía no se crea ni se destruye, se transforma continuamente. El ser humano no es capaz de crear (crear implica partir de la nada) solo transforma. El artista es la persona capaz de recoger, de sentir la energía que le rodea, y transformarla en una forma o en una acción capaz hacer vibrar a otros individuos, capaz de generar significados a partir de esta energía condensada en la obra de arte que estallara para llenar a la humanidad.
El escultor siente y transforma la materia, pero es la luz la que le descubre la materia, y la luz se transforma junto con la materia durante el proceso de materialización, esto se ha de tener siempre en cuenta, luz y materia se necesitan y se buscan, se dan sentido la una a la otra.
Mi proyecto era crear una escultura orientada hacia la luz. Pero tras la reflexión anterior el proyecto se queda en una farsa. Primero porque la creación no existe, esto puede parecer algo sin importancia, podemos cambiar la palabra crear por transformar y continuar, pero esto implica un cambio en la intencionalidad, en el posicionamiento frente a la materia. Segundo porque la materia siempre esta orientada hacia la luz, siempre la recibe porque siempre se buscan y se encuentran.
Pero tras este descubrimiento, quedan en mi interior muchas dudas y una certeza. La certeza es la necesidad que siento hacia el modelado, modelado de la luz y la materia, la búsqueda de la forma formante, condensadora de energía. Las dudas, como al energía, se transformaran en nuevas certezas y nuevas dudas en un proceso sin fin de continua expansión interior, esta es la grandeza del arte, lo que me fascina, y lo que busco no solo en este proyecto sino en mi vida.

“Durante la embriaguez o el sueño (estado alterado de conciencia) hay una ruptura momentánea con la realidad, una insensibilidad sobre las impresiones reales, durante la cual queda libre la imaginación y los sentimientos del sujeto, actuando fuera de toda lógica, olvidándose de sí mismo experimenta una liberación de las preocupaciones y deberes de la vida real, incluso llegando al éxtasis, y pierde la conciencia de la realidad. (…) En el estado de ánimo artístico, también se olvida de sí mismo, deja libre la imaginación y el sentimiento (encadenados normalmente a la lógica, al deber, a la moral)” Friedrich Nietzsche
El arte esta hecho del mismo material que los sueños, nace del subconsciente liberado. El artista es la persona capaz de esta embriaguez estética, de esta liberación del subconsciente que le acerca al supraconsciente, un estado más allá de la realidad (el mundo de los sentidos), ni racional ni imaginario, el espacio de encuentro con su alma.
La actividad artística nos acerca a este estado alterado de conciencia. La inspiración, ese momento de lucidez, es la culminación, el clímax, solo se consigue mediante la implicación, o como diría Picasso “no creo en la inspiración, pero si existe que me encuentre trabajando”.

-¿Ha contemplado alguna vez una estatua antigua a la luz de una lámpara?(…)
Seguramente la luz natural es la que permite mejor admirar una obra en su conjunto...Pero espere un poco...Voy a hacerle asistir a una especie de experiencia que sin duda le instruirá.
Mientras hablaba había encendido una lámpara.
La tomó y me condujo hacia un torso de mármol que se levantaba sobre una peana en un rincón del taller.
Era una deliciosa copia antigua, de pequeño tamaño, de la Venus de Médicis. Rodin la tenía allí para estimular su inspiración durante el trabajo.(…)
Al primer golpe de vista quedé extraordinariamente impresionado por lo que de repente se me revelaba. En efecto, la luz así dirigida me hacía percibir sobre la superficie del mármol gran cantidad de ligeros salientes y depresiones que yo nunca hubiera imaginado.(…)
Al mismo tiempo empezó a hacer girar muy despacio la plataforma móvil que sostenía a la Venus.Durante esta rotación seguí apreciando sobre la forma del vientre una multitud de imperceptibles abultamientos. Lo que en un primer momento parecía simple era en realidad de una complejidad inigualable.(…)
-¿Verdad que es maravilloso?, repetía. Admita usted que no esperaba descubrir tantos detalles. ¡Mire!, observe ahora las infinitas ondulaciones que forman la transición entre el vientre y el muslo...Saboree todas las voluptuosas sinuosidades de la cadera...Y ahora, sobre los riñones, todos estos adorables hoyuelos.
Hablaba bajo, con ardor devoto. Se inclinaba sobre aquel mármol como si estuviera enamorado de él.
-¡Es auténtica carne!, decía.
Y añadía radiante:
-¡Diríase modelada a base de besos y caricias!
Luego, poniendo de repente la palma de la mano sobre la cadera de la estatua:
-Uno casi esperaría, al palpar este torso, encontrarlo caliente.(...)
Rodin,Auguste: El Arte, Ed. Síntesis, Madrid, 2000, págs. 37-40.

Idea fotográfica para la primera etapa del proyecto.



El cuerpo recibirá el impacto de la luz, el alma se resentirá transformandolo en el movimiento y la piel de la materia nos deberá contar que es lo que sintió ese ser cuando fue golpeado.
Proyecto materializar la representación de la figura humana en semitorsión. Las palabras anteriores serán el referente para modelar un cuerpo erguido de 1m de altura aproximadamente. Después de esbozar la figura y representarla con la modelo, la escultura me pide una composición piramidal. La figura parte con unos pies bastante separados en la base terminando con un giro tenso de cuello. Ésta carecerá de brazos ya que el movimiento de giro ascendente perdería fuerza.
Si a un cuerpo desnudo se le lanza un cubo lleno de agua, todo ese frontal adquirirá un brillo lleno de tensión en la piel gracias a la luz. En contraste, el otro lado adquirirá unas cualidades mates que no reflejarán, sino que absoberán la luz. Al barro se le puede conceder tensión o voz en su textura. Será interesante experimentar acerca de los distintos acabados del barro dependiendo de la zona “impactada”.

El ser humano por su misma condición, esta necesitado de hacer suyo el mundo, de hacerlo habitable. Para eso necesitamos entender la naturaleza de las cosas que nos rodean.
El hombre, como ya explique anteriormente, tiene dos vías de acceso a esta naturaleza (entendiendo aquí la naturaleza tanto interior como exterior). Por un lado la razón y por otro la intuición. Estas dos vías son las que utiliza la humanidad para avanzar hacia este descubrimiento de la naturaleza que acabe con nuestra angustia existencial.
Para codificar los resultados obtenidos por la vía del razonamiento tenemos la filosofía y la ciencia, y el arte es la herramienta de expresión de la intuición.
Estas tres herramientas producen lo que podemos llamar cultura. La cultura se acumula y crece, y por un lado puede ser una escalera para poder ver desde una perspectiva más alta, pero también supone un muro que nos obstaculiza la mirada.
El crecimiento cultural es radial, como el crecimiento de un árbol, crece abarcando cada vez más. Pero ¿es este el sistema para llegar a entender el verdadero significado de las cosas? ¿Este crecimiento nos acerca o nos aleja del centro, del origen? ¿Por qué si cada vez conocemos más cosas todavía nos persiguen las mismas dudas?
Según Schiller “el hombre en su estado físico, se haya bajo el solo dominio de la naturaleza y se desprende de este poder en el estado estético. Solo cuando abre las alas de la imaginación abandona los estrictos límites del presente y de su vulgaridad; por impulso del arte, como artista o contemplador, adquiere una dimensión estética”. ¿Es pues el arte la manera de encontrar ese punto central del que nace la cultura?
Experimentar las sensaciones de la creación artística nos acerca a ese momento mágico donde todo comienza. Pero nuestros prejuicios, nuestra inercia cultural, no nos dejan llegar a la esencia de las cosas.


“El arte no es más q representación y formación de una materia, pero la materia se forma de acuerdo con un irrepetible modo de formar, que es la espiritualidad misma del artista hecha estilo” (Luigi Pareyson)
La obra de arte es siempre un reflejo del interior del artista. El artista, inevitablemente, esta dentro de un contexto socio-cultural, y su obra siempre tendrá algo de ese contexto mezclado con el estilo y el carácter del autor, y de cómo este se relaciona y entiende su entorno.
No siempre, o casi nunca, nos encontramos en la misma situación, como espectadores, en que estaba el artista en el momento o en el proceso de creación de una obra. Por eso, no podemos, como creadores, pretender que la gente sienta las mismas sensaciones que nos conducen a la creación, lo importante es si nosotros sentimos realmente algo. Si el proceso de búsqueda que se inicia con estas sensaciones es sincero, si es vivido, el resultado se cargará de una energía que podrá hacer vibrar a otras personas, tal vez no del mismo modo que a nosotros, pero generando nuevos sentidos, nuevas sensaciones.
Esta búsqueda sincera en la forma, en el exterior, provoca una evolución interior del artista. Partiendo de esta interioridad, cultivada por la práctica artística, el artista se expresa al exterior, devolviendo al mundo esa energía que le hizo vibrar, regenerada, transformada, reinterpretada.


´´Cada obra de arte proviene de una necesidad interna del alma. La verdadera obra de arte nace del artista: una misteriosa, enigmática y mística creación. Se separa de él, adquiere vida propia, se transforma en una personalidad en sí misma; un sujeto independiente animado por un viento espiritual, el vivo fundamento de una verdadera existencia humana.´´
( Wassily Kandinsky)
Después de la última clase, tras ver la película, me vino a la cabeza una pregunta que ya hacia tiempo se había disuelto entre otras preocupaciones, pero que todavía no he terminado de responderme.
Se habló, durante la última sesión, sobre la naturaleza del arte, de cómo afecta a las personas y de qué mueve al artista a crear.
Si entendemos el arte desde un punto de vista amplio, sin reducirlo a lo que llamaríamos las bellas artes, y aceptando que se puede hacer arte entre fogones, podemos llegar a la conclusión de que el arte radica en la intención o la actitud con que se afrontan las tareas que hacemos y la vida en general.
Yo soy de esta opinión, creo que un artista, es artista 24 horas al día, cuando duerme, cuando camina, cuando hace cualquier cosa, porque lo que diferencia a un artista del resto de personas es esa sensibilidad, innata o adquirida pero siempre cultivada, que le hace ver, sentir y entender la vida de una manera diferente.
Aquí esta la diferencia entre el artesano, que domina la técnica, y el artista.
Esta reflexión siempre me aparece periódicamente, y siempre me acaba abriendo nuevos interrogantes, por eso me he decidido a quitar el polvo a mi diario y rescatar algún texto que creo puede interesar a alguien.
Una definición de arte:
Según la Real Academia de la Lengua Española, el significado de la palabra arte es la virtud, disposición y habilidad para hacer algo. Esta es la primera acepción, pero también lo define como la manifestación de la actividad humana mediante la cual se expresa una visión personal y desinteresada que interpreta lo real o imaginado con recursos plásticos, lingüísticos o sonoros. En una tercera definición conjunto de preceptos y reglas necesarios para hacer bien algo.
Tenemos pues tres definiciones de arte que podríamos reducir a dos. Una seria entender el arte como el conjunto de reglas que se siguen para hacer bien algo, o bien es el talento o aptitud que se tiene para hacer bien las cosas. Esta definición nos habla de un arte útil, un conjunto de habilidades que nos sirven para crear objetos. La otra definición nos habla de la expresión individual, desinteresada, o sin objetivo práctico.
Estas definiciones creo son erróneas, ya que confunden arte con artesanía.
Este arte útil, resultado de una serie de habilidades técnicas, seria la artesanía, encaminada a proporcionar utilidad, comodidad, y aunque pueda tener cierta belleza plástica su sentido reside en su capacidad para crear objetos que respondan a una necesidades físicas.
Por otro lado el arte en sí, lo que se suele conocer como bellas artes, es la búsqueda de medios de expresión a través de la plástica, aunque su sentido, pese a lo que pueda parecer a priori, no es puramente estético, responde también a una necesidad, aunque es una necesidad diferente a la que satisface la artesanía. No se trata de crear objetos/herramientas que solucionen problemas físicos, sino objetos/herramientas que nacen de un sentimiento metafísico y persiguen problemas metafísicos, se trata de explicar lo inexplicable de la esencia del individuo, de la sociedad o de la naturaleza.

